Troqueles para broches y remaches

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Remachadoras y colocadores de broches y remaches

Los remachadores y colocadores de broches y remaches son herramientas de marroquinería especializadas de acero diseñadas para unir capas de cuero de forma duradera y estética mediante herrajes metálicos, remachando o deformando con precisión sus vástagos sin dañar la cabeza decorativa. Constituyen una base imprescindible en el taller de cualquier artesano del cuero.

Crear artículos de marroquinería es el arte de unir distintas piezas en un conjunto armonioso. Si bien el cosido a mano aporta flexibilidad y un aspecto clásico, en los puntos sometidos a mayor tensión —como la unión de correas, asas de bolsos o fijaciones de collares— los herrajes metálicos resultan insustituibles. No obstante, para que un remache o un broche cumplan su función, deben colocarse correctamente. Montar herrajes sin la herramienta adecuada es como intentar clavar un clavo con el mango de un destornillador: con un poco de fuerza quizá lo consigas, pero el resultado distará mucho de ser profesional y el material saldrá perjudicado. Por eso, un remachador de golpe preciso es una inversión que se traduce de inmediato en la calidad de tus proyectos.

¿Por qué son tan importantes las herramientas específicas?

Cuando trabajas con un material de primera calidad como la piel de curtición vegetal, cada detalle cuenta. Golpear con el mazo directamente la cabeza del remache aplastará, rayará o arruinará irremediablemente su acabado galvánico. Un embutidor de remaches específico cuenta con un extremo cóncavo perfilado que abraza a la perfección la parte convexa del herraje. De este modo, la fuerza del impacto del mazo o la presión de la prensa se distribuye uniformemente y el vástago se remacha de forma óptima en el interior del cuero.

Tipos de herramientas para colocar herrajes

En función del volumen de tu producción y de tu presupuesto, puedes optar por herramientas manuales o prensas de banco. Cada una de estas opciones tiene un uso específico en el taller.

Remachadores manuales de golpe

Es la opción más popular entre aficionados y artesanos que elaboran pequeñas series de productos. Un remachador manual suele ser una varilla de acero con una punta mecanizada a medida. Requiere el uso de un mazo (preferiblemente de polímero o cuero crudo para no deteriorar la herramienta) y una base sólida, como un yunque de acero. Los remachadores de golpe son muy prácticos y permiten colocar herrajes en zonas de difícil acceso para una máquina grande. Recuerda que para cada tamaño de remache (por ejemplo, con diámetro de cabeza de 6 mm, 8 mm o 10 mm) necesitas el colocador correspondiente.

Prensas de banco y remachadoras

Para quienes buscan repetibilidad, rapidez y trabajar en silencio en el taller, la opción idónea es una remachadora manual de palanca de banco. Este dispositivo de palanca elimina la necesidad de golpear con el mazo. En el sector también se conoce como máquina remachadora, ya que sirve para montar diversos tipos de herrajes. No obstante, para que la prensa funcione, se necesitan matrices intercambiables, es decir, troqueles para broches y remaches. Suelen componerse de dos piezas: una base inferior y un embutidor superior que se enrosca en el brazo de la máquina.

Si buscas información sobre cómo funciona una remachadora manual y cómo usarla eficazmente, todo radica en el control de la presión. A diferencia del mazo, la prensa permite remachar el vástago de forma suave y precisa, minimizando el riesgo de agrietar el cuero alrededor del orificio. En talleres más reducidos también funciona de maravilla una remachadora tipo tenaza, que recuerda a unos alicates robustos y permite colocar herrajes de forma silenciosa y sin gran esfuerzo físico.

Preparación del cuero: perforado para herrajes

Antes de coger el remachador, debes preparar el material adecuadamente. Intentar pasar un remache a la fuerza a través del cuero es la forma más rápida de arruinar tu proyecto. El orificio debe troquelarse con precisión. Para ello se utiliza un sacabocados para remaches de golpe.

La regla fundamental es elegir el diámetro correcto del orificio. Si el vástago del remache tiene 3 mm de diámetro, el agujero en el cuero debe ser exactamente de 3 mm o ligeramente menor (por ejemplo, 2,5 mm) para que el herraje quede ajustado y no se mueva al remacharlo. A diferencia de los agujeros para coser a mano, para los que empleamos tenedores, los orificios para herrajes deben ser perfectamente redondos y limpios.

Si diseñas cinturones robustos para hombre o accesorios caninos, donde el grosor del cuero suele superar los 3,5 mm - 4,5 mm, asegúrate de que el sacabocados esté perfectamente afilado. Tras realizar el agujero y antes de fijar el remache, muchos artesanos optan por terminar los cantos de la pieza. Para ello se emplea un matacantos y después se procede a bruñir los bordes (utilizando productos como Tokonole y un bruñidor de madera). Solo cuando la pieza está lista, se colocan los herrajes.

Remachado del cuero en la práctica: paso a paso

El proceso de remachar cuero exige concentración y buen pulso. Muchas personas buscan en la red frases como cómo poner remaches para cuero en busca de una técnica infalible para un resultado impecable. Aquí tienes el método artesanal definitivo:

  1. Elección de la longitud del vástago: Es el paso crucial. Tras atravesar todas las capas de cuero, el vástago del remache debe sobresalir entre 1,5 mm y 2 mm. Si es demasiado largo, se doblará hacia un lado al remacharlo. Si es demasiado corto, el remache se soltará con facilidad.
  2. Preparación de la base: Coloca la parte inferior del remache (con el vástago) sobre un yunque metálico firme.
  3. Montaje de las piezas: Inserta las capas de cuero en el vástago y, a continuación, coloca la cabeza superior (sombrerete) del remache. Deberías oír un ligero clic.
  4. Posicionamiento de la herramienta: Apoya el colocador perpendicularmente sobre la cabeza del remache. Asegúrate de que la parte cóncava de la herramienta asiente a la perfección sobre el herraje.
  5. Remachado: Golpea el embutidor con el mazo. Hazlo con firmeza pero con tacto. Por lo general, bastan 2 o 3 golpes precisos. El vástago se expandirá en el interior, fijando la cabeza de forma permanente.

Si trabajas en un proyecto complejo donde la línea de costura pasa cerca de los herrajes, recuerda pasar el desbravador regulable para marcar la ranura de costura antes de fijar los remaches, ya que podrían obstaculizar el paso de la herramienta. Del mismo modo, si vas a aplicar tinte para cuero (por ejemplo, de la marca Fiebing's), el teñido y la aplicación de los productos para el acabado del cuero deben realizarse siempre antes de colocar las piezas metálicas.

Remaches roscados: una alternativa práctica al remachado clásico

Aunque los colocadores tradicionales son insustituibles, la marroquinería actual ofrece también alternativas que no requieren fuerza ni matrices especiales. Nos referimos a los remaches roscados. Son una opción excelente para quienes están equipando su taller o confeccionan proyectos que requieran desmontarse más adelante.

En nuestro catálogo encontrarás herrajes de alta calidad que transformarán tu forma de unir el cuero. Disponemos, entre otros, de:

La medida «10/6 mm» indica que la cabeza del remache tiene un diámetro de 10 mm y la longitud del vástago es de 6 mm. Dicha longitud es óptima para unir dos capas de cuero con un grosor total aproximado de entre 4,5 mm y 5,5 mm. Su montaje es sumamente sencillo: basta con pasar el vástago roscado por el orificio del cuero y apretar la cabeza por el otro lado con un destornillador plano. Aportan una gran firmeza y resistencia a la unión.

Errores más comunes al colocar remaches y broches

Ni la mejor remachadora para cuero servirá de nada si se cometen errores técnicos básicos. ¿Qué debes evitar en el taller?

  • Vástago demasiado largo: como se ha mencionado antes, es la causa más habitual de un remachado torcido. El vástago se dobla en forma de «S» dentro del cuero, lo que debilita la unión.
  • Usar un martillo plano para remaches abombados: arruina al instante la estética del herraje.
  • Sostener el colocador inclinado: la herramienta debe colocarse de forma perfectamente perpendicular (a 90 grados) respecto a la superficie de trabajo. Inclinar el remachador desvía la fuerza del golpe hacia el borde del remache, deformándolo y dañando la flor del cuero.
  • Remachar sobre una base blanda: utilizar una plancha de corte o una mesa de madera como base amortigua el golpe. El remachado requiere una base rígida e indeformable: una plancha de acero o un yunque de zapatero son las únicas opciones adecuadas.

Preguntas frecuentes sobre herramientas para herrajes

¿Se utiliza el mismo colocador para broches y remaches? No. Los broches de presión tienen una estructura completamente diferente a la de los remaches. Un broche consta de cuatro piezas (dos superiores y dos inferiores), y cada una requiere una boca o troquel con un perfil específico. Los remachadores de golpe para remaches solo sirven para fijar remaches de marroquinería de dos piezas.

¿Cómo empezar a trabajar con herrajes sin gastar una fortuna? Para principiantes, la mejor opción es un kit básico de perforado y remachado. Suele incluir un sacabocados simple, un yunque de base y un colocador manual adaptado a un tamaño concreto de remache (por ejemplo, 8 mm). Dicho kit permite dominar la técnica antes de invertir en prensas de banco más caras.

¿Son los remaches roscados tan resistentes como los de golpe? Sí, siempre que se monten correctamente. Los remaches roscados ofrecen una resistencia excelente y tienen la ventaja añadida de poder desmontarse. Si temes que la rosca se afloje con el uso (por ejemplo, en correas para motos), puedes aplicar una gota de fijador de roscas antes de atornillarlo.

¿Para qué sirve el swivel knife en relación con los herrajes? El swivel knife no se utiliza para colocar herrajes. Es una cuchilla para repujar cuero de curtición vegetal. No obstante, si planeas un diseño con repujado elaborado en una correa, debes planificar la ubicación de los remaches y broches antes de empezar a cortar, para evitar que los herrajes tapen zonas clave del grabado.

Elegir las herramientas adecuadas es una inversión en la calidad, la estética y la durabilidad de tus creaciones. Tanto si te decantas por colocadores manuales tradicionales como por prensas de banco robustas o prácticos remaches roscados, en CraftPoint encontrarás el equipamiento necesario para estar a la altura de la artesanía profesional.

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