La remachadora es una herramienta especializada, manual o de banco, que se utiliza para unir capas de cuero de forma duradera mediante herrajes metálicos. Con ella consigues deformar el tubo del remache dentro de la cabeza, creando una unión firme e inseparable. En cualquier taller artesanal es un equipo básico para confeccionar cinturones, bolsos o fundas.
¿Qué distingue a una remachadora para cuero?
Las remachadoras se presentan habitualmente en dos formatos: como sencillos embutidores manuales de golpe y como prensas remachadoras profesionales (de banco). Los primeros son vástagos de acero con una punta perfilada que requieren fuerza física y tacto al golpear con el mazo. Por su parte, las prensas de banco funcionan mediante un sistema de palanca, garantizando una presión uniforme y resultados repetibles.
Imagina la prensa remachadora como un tornillo de banco de precisión con un troquel integrado. La base sostiene la pieza de forma estable por debajo, mientras que el pistón superior remacha el metal con un ángulo perfecto ejerciendo una fuerza controlada. Así se evita que el remache se rompa o se desvíe hacia los lados.
Parece sencillo y lo es, siempre que elijas el troquel adecuado para el tamaño y la forma del remache. Si utilizas un embutidor plano para un remache de cabeza abombada, acabarás aplastándolo y rayándolo de forma irreversible. Por eso, cada tipo de herraje necesita su propio troquel específico.
¿Dónde se utiliza la remachadora?
- Cinturones: fijación de trabillas y hebillas, normalmente en pieles gruesas con un grosor total de 4-6 mm.
- Bolsos y mochilas: refuerzo de puntos de carga donde las costuras solas no soportarían la tensión (por ejemplo, la unión de asas).
- Fundas para cuchillos: protección de los cantos frente al corte de la hoja, a menudo en combinación con piel de curtición vegetal gruesa.
- Accesorios para mascotas: montaje de anillas en D en collares y correas, donde la seguridad y la resistencia son cruciales.
- Decoración: colocación precisa de remaches decorativos sin dañar su acabado superficial.
¿Cómo elegir y qué tener en cuenta?
Si estás empezando, un embutidor manual de golpe con mazo será más que suficiente. Asegúrate de que esté fabricado en acero templado y tenga el perfil adecuado para el diámetro de la cabeza del remache (por ejemplo, 6 mm, 8 mm o 10 mm). También es fundamental adaptar la base al tipo de remache: los remaches simples (de base plana) requieren un tas plano, mientras que los remaches dobles (con dos cabezas abombadas) necesitan un tas con cavidad cóncava. Esto protegerá la parte inferior del remache para que no se deforme al golpear.
Para producciones mayores de marroquinería, la mejor opción es una prensa remachadora de banco. En este caso, la rosca es clave: comprueba qué estándar de troqueles utiliza el modelo elegido para poder adquirir fácilmente en el futuro boquillas para broches de presión, ollaos o remaches roscados. Fíjate también en la longitud de la palanca: cuanto más larga sea, menor esfuerzo requerirá fijar los herrajes.
Productos de nuestra oferta
En CraftPoint no disponemos de prensas de banco grandes, pero encontrarás todo lo necesario para la colocación manual de herrajes:
- Remaches para cuero — amplia selección de remaches roscados y de golpe en diversos acabados galvánicos.
- Herramientas para el cuero — categoría donde encontrarás mazos, tas de remachar y embutidores básicos.
- Sacabocados — imprescindibles para realizar un orificio perfectamente redondo para el remache, disponibles en varios tamaños.
- Broches de presión — una alternativa a los remaches que permite crear cierres desmontables.
Términos relacionados en el glosario
- Remache roscado
- Broche de presión
- Sacabocado para cuero
- Botón Sam Browne







